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Reseña de It´s Ok to be not Ok (Sin Spoilers)

Ayer falleció Akira, una persona que conocía desde hace casi 10 años. El fue gran parte de mi inspiración y de un cuate para crear YOLO, un proyecto a los 23 en el que hacíamos notas periodísticas nivel amateur y comenzamos a mojar los pies en esa industria.

De cierta manera Pishaku y Bitsaurios se deben gracias a la inspiración que nos dan personas como él. Su muerte me hizo recordar que estaba malgastando mi vida y acá andamos, ahora sí, con todo.

Hoy les vengo a escribir sobre It´s Ok to be not Ok, un dorama coreano que nos hace recordar que todos tenemos problemas mentales pero con el apoyo y comprensión de nuestros amigos o seres queridos podemos superarlos.

¿De qué va?

Es una novela coreana que consta de 16 capítulos y puede ser encontrada en Netflix. Está serie salió a transmisión en junio de este año y finalizó en agosto.

La historia comienza con Moon Gang-tae (Kim Soo-hyun), una persona de alma noble que trabaja en un hospital psiquiátrico, fuera del trabajo se dedica únicamente a cuidar a su hermano Moon Sang-tae (Oh jung-se) que sufre del trastorno del espectro autista. Ellos son huérfanos desde niños, su madre murió en un misterioso asesinato en el que el único testigo fue Sang-tae y lamentablemente el shock que le causó fue tan grande que jamás pudo ayudar a las autoridades para avanzar en el caso.

En el otro lado de la historia tenemos a Ko Moon-young (Seo- Ye-ji), una exitosa autora de libros infantiles que también sufre de severos trastornos de personalidad. Podemos notar en su actitud rebelde que siempre consigue lo que quiere.

La historia se pone interesante cuando Gang-tae y Moon Young se encuentran, ya que van recordando que se conocieron cuando eran unos niños en una situación complicada. Ahora, con el paso de los años la química entre los protagonistas y la tensión emocional se hace notar ante las cámaras.

Ninguno de estos jóvenes la tuvo fácil de morros. Moon-young sufre muchos traumas de la infancia debido a sus padres, que tenían severos problemas emocionales y terminaron hundiendo a nuestra protagonista con sus broncas.

Por el otro lado Gang-tae también cuenta con la impotencia de nunca poder ser libre, ya que siempre tendrá que estar al pendiente de su hermano mayor, que si bien puede hacerse cargo de si mismo no controla algunas situaciones sociales llegando a explotar.

Una serie fresca y diferente.

Al ser un dorama obvio sabemos que la serie lleva una trama amorosa. Sin embargo, lo grandioso de ella es como se va contando la historia de amor mientras se nos muestran los miedos, problemas, traumas e inseguridades de los protagonistas e incluso los personajes secundarios. La serie se adentra en todos los problemas psicológicos que van apareciendo y la forma de solucionarnos.

La animación es increíble, el vestuario nos hace recalcar a Moon-young como la reina de la serie, las locaciones son grandiosas y el soundtrack entra muy bien con todas las escenas.

El estilo animado fusionado con la vida real.

Para contarnos los cuentos que escribe Moon-young se utiliza las animaciones en stop-motion creadas por Osho Rino, esto al más puro estilo de Tim Burton. Son pequeños cortos que se agradecen, visualmente entran muy bien al querer explicar de qué van los cuentos de la escritora.

Problemas psicológicos.

Este dorama nos transmite los traumas que vivimos todas las personas, unas de mayor manera que otras. Sang-tae nos permite ver lo díficil que es la vida para una persona que sufre de autismo, lo complicado que es hacer que la sociedad te acepte. Moon-young nos demuestra el problema que es sufrir de trastorno de personalidad antisocial, sus impulsos, enojos e ira descargados de una manera infantil y caprichosa.

En los arcos secundarios se tocan problemas como parálisis del sueño, trastorno de estrés postraumático, alcoholismo, depresión, entre otros que nos muestran que cada persona tiene broncas, sin embargo siempre se puede salir adelante con la debida ayuda.

Actuaciones increíbles.

Pocas veces me caen bien todos los personajes en una serie. Está es una de ellas. Las actuaciones de todos son firmes y cumplen el rol adecuadamente.

Sin embargo, las actuaciones que más me sorprendieron fueron específicamente 3.

Sang-Tae, este gran actor cumple perfectamente su papel de autista y nos inmiscuye completamente en lo complicado que debe de ser la vida para las personas que padecen de este problema.

Moon-young deja el estereotipo de la mujer coreana y en pantalla aparece como una mujer dominante, segura de si misma, confiada y con un empoderamiento que de verdad le compras todo lo que diga. Sumado un vestuario único que la hace ver como una princesa en todos los episodios.

Oh Ji-wang, el director del hospital psiquiátrico es uno de los personajes más agradables de la serie. Su función en el hospital le da vida a las personas que están ahí, es como aquel motor que siempre los motiva a que van a salir de ahí, dejando atrás todos los problemas que los acechan como fantasmas.

Escenas románticas bastante sosas.

Sólo de una cosa puedo tener queja en esta serie. Y no lo tomen a mal, sé que los dramas coreanos contienen chingos de escenas románticas hasta desgastar el corazón y hacerle creer al espectador que su amor es puro y real.

Esta serie abusa de las escenas donde Gang-tae y Moon-young se quedan viendo. Y literal, en cada capítulo hay escenas repetidas donde se pasan viendo y admirando los bellos que son todo el tiempo sin llegar a besarse.

Y no sé si sea cliché o si no soy muy fan de ese tipo de escenas románticas pero sentí excesivo el uso de este tipo de escenas en cada episodio.

Calificación.

Puntuación: 4.5 de 5.

La serie cuenta con todo para ser entretenida desde principio a fin. Lo único que no me gustó fue la manera tan abrupta en la que todo el tiempo tratan de colocar las escenas románticas entre los protagonistas. Puede ser que a la gente le agrade este abuso, sin embargo al autor de esta entrada se le hizo bastante soso la manera en que trataban de colocar todo el tiempo aquella tensión entre ellos.

Fuera de eso, la trama romántica como los problemas psicológicos que se tocan en la serie son muy bien armados y el mensaje que deja al final nos deja un gran sabor de boca.

Se rumora que habrá una segunda temporada, así que amigos, estemos al pendiente de está gran saga.



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Reseña de la serie My Husband Won´t Fit

El fin de semana tenía ganas de ver algún dorama y esta me llamó la atención desde que leí la descripción; una pareja que tiene problemas sexuales y buscan opciones para resolverlos. Jamás esperé que las alternativas que iban a encontrar para solucionar sus deseos fueran tan carnales…

El Pene de mi marido no entra (夫のちんぽが入らない) o My Husband Won´t Fit es un dorama que nació en marzo del 2019 realizado por Fuji TV y ganando popularidad en occidente gracias a Netflix y su lanzamiento en agosto del 2019.

La serie es una adaptación de un cómic, que a su vez es adaptación de una novela autopublicada y la autora afirma que se basa en su experiencia personal.

¿De qué va?

Kumiko es una chica de pueblo que se muda a la ciudad para comenzar sus estudios universitarios, su sueño es ser maestra. En su primer día viviendo sola conoce a Kenichi, que también estudia para maestro y vive en el mismo edificio que ella. El click entre ellos es automático y terminan enamorándose uno del otro llegando a formar una vida de pareja y finalmente se casan.

Pero no todo es lindo en esta relación, ellos tienen un problema muy complejo. El pene de Kenichi no entra en la vagina de Kumiko por más que intentan tener sexo.

Reparto

Natsumi Ishibashi como Kumiko

Kumiko es una chica de pueblo, retraída social y con problemas de autoestima debido a su madre quien la ha hecho sentir como si todo lo que hace nunca fuera suficiente para obtener su satisfacción y respeto. Por su mente siempre están esos problemas que no le permiten encontrar su camino en la vida. Aunados a estos, el problema sexual con su pareja agota su mente la mayor parte del tiempo.

Aoi Nakamura como Kenichi

Kenichi es el engrane optimista de la relación. Siempre intentando dar lo mejor y no dándole tanta importancia al problema que los va persiguiendo por toda la serie. Sin embargo, su comportamiento llega a dar un giro de 180 grados mostrando su verdadero ser alrededor del capítulo seis.

Un dorama que empieza bien y termina mal…

Lo que me enganchó al inicio de la serie fue como iban a resolver sus problemas sexuales este par de tórtolos. Se aman con locura y se desborda el romance entre ellos en los primeros episodios. Kumiko sabe complacer a su marido usando las manos o la boca y a Kenichi no parece importarle introducir su miembro en su esposa. Pero pasando los episodios comienza a volverse un poco sosa la trama.

A partir del episodio seis se logra observar que no todo es miel sobre hojuelas. Kenichi es fan asiduo de un burdel en donde encuentra el placer que Kumiko no logra darle. Ella se entera de esto al encontrar la membresía entre las cosas de su esposo y en vez de confrontarlo por andar de perro crea un perfil en linea para contar sus problemas en un foro de internet y tener citas a ciegas con desconocidos los que tienen como objetivo llevarla a la cama. Y así pasa una y otra vez. Para la sorpresa de nuestra protagonista los penes de los demás si logran entrar en su vagina.

Todo el tiempo me estuve preguntando “¿Por qué chingados no busca ayuda para tratar su vaginismo?” La serie está ambientada en los años 2000 por lo que me parece muy tonto que la protagonista no buscara ayuda profesional para resolver sus problemas sexuales y en vez de eso se inmiscuyera en un juego que le costará la poca autoestima que le queda.

Aunque intentando ver el panorama en la cultura oriental puedo llegar a creer que Kumiko no buscaba este tipo de ayuda debido a lo mal visto por la sociedad japonesa que una mujer se ponga a cargo de su sexualidad.

El personaje que realiza Ishibashi es increíble. Nos muestra a una mujer con severos traumas del pasado a causa de su madre, con muchos miedos e inseguridades sobre su vida profesional y privada. Haciéndonos sentir en ciertos puntos la soledad y tristeza que ella transmite. La actuación de Nakamura también es buena y nos permite observar de cerca uno de los temas que casi no se tocan en los doramas, los vicios humanos y su busqueda por satisfacer los deseos más carnales.

La serie está llena de momentos de sexo gráfico donde se muestra que Kumiko en su busqueda del placer no llega a encontrar eso que tanto anhela; Que el pito de su wey entre en su vagina.

El final de la serie es muy soso. Ambos se reprochan los problemas que habían estado ocultando por tanto tiempo y terminan haciendo una especie de tregua, teniendo como vencedor al amor y la confianza entre ellos.

Una escena que se me quedó muy grabada cerca del final fue cuando Kumiko asiste al ginecólogo buscando tratamientos para quedar embarazada y la doctora le pregunta qué onda, si lo estaba intentando con su esposo. Nuestra protagonista no comenta nada. Mudita y calladita se va de la clínica. Verga, Kumiko. si te fuiste del pueblo porque no querías ser como tu madre, si ya eres toda una mujer independiente, ¿Qué te costaba ser sincera y revelar tus problemas a un especialista en el tema?

En fin… La serie no es mala pero no es de lo mejor que he visto. Está dominguera pero probablemente conforme vaya avanzando el sabor de boca que te dejará será agrio.

¿Has tenido la oportunidad de ver My Husband Won´t Fit? Cuéntame qué te pareció la serie.